Tal vez no os he contado, en que consiste mi trabajo, pues bien, soy educadora en una vivienda tutelada de discapacitados, traduzco, vivo una de cada dos semanas con nueve “chicos” de entre 17 y 40 años, con diferentes discapacidades de distintos grados y tipos, muchos de ellos violentos y la mayoría con delitos y condenas en su expediente.... esta bien, no voy a hacer juicios de valor, es mi trabajo, me gusta la mayor parte del tiempo y en cualquier caso incluso cuando no, lo asumo, no hay mas que decir. No hace falta que explique, supongo, que a veces se producen situaciones violentas, comprometidas....vale, va en el lote, yo lo asumo, y en teoría mis jefes también, o eso suponía yo, puesto que no hay personal de seguridad ni medidas especiales en esta casa en la que vivo. Pero ahora viene lo divertido (por llamarlo de alguna manera), hoy me han llamado del trabajo, para encasquetarme un turno extra, una de esas tareas que nadie quiere hacer, acompañar a un menor discapacitado y victima de abusos a visitar a su familia, yo digo vale, acepto el “turno extra”, << bien tienes que llevar al menor a casa de su familia estar allí con el buena parte del día sin despegarte de su sombra, para cerciorarte de que o se producen situaciones comprometidas o que comprometan la integridad del menor y después traerlo de vuelta a casa>>, vale, cuelgo el teléfono....dos minutos después vuelve a sonar y mi interlocutor dice <<¿has pensado llevarte a tu novio? No por aquello de que si la situación se pone fea.....>> evidentemente mi perpleja respuesta es: no, <>.

Y yo me planteo:

1. ¿Pueden ocurrirme mas cosas en un lugar publico y al aire libre de las que me pueden ocurrir encerrada en una casa con nueve sujetos violentos y descontrolados cuyas envergaduras sobrepasan con mucho la mía?
2. ¿Necesita la guardia civil un aviso previo de que algo puede ocurrir para reaccionar llegado el caso de manera eficaz?
3. ¿Resolvería la presencia de mi novio el talante violento de quien lo es por naturaleza?
4. Si esto es así, ¿se debe a que es hombre? Y sobre todo y lo que es más evidente ¿por qué no le contratan a él?
5. Si de facto lo que importa es el tamaño del puño, llegado el caso ¿para que he pasado yo 6 años estudiando? ¿por qué nadie me aviso de que lo importante era apuntarme a un gimnasio?
6. Por ultimo, si puedo, en este caso, romper la primordial regla de privacidad y respeto a la intimidad del menor y su familia, ¿por qué no puedo hacerlo cuando no resulta conveniente para el jefe?

En fin, llamadme tonta si queréis, pero a mi algo de todo esto me chirría un poco no os parece? Aunque no acabo de decidir si es una cuestión de machismo, de incompetencia o de incoherencia......se me ocurren algunos adjetivos más, pero me los callo.